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Joel Osteen

Haga Algo Fuera de lo Normal

Joel Osteen

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En una ocasión, una persona me escribió estas palabras: “Joel, me encantó la corbata que portabas en la televisión la semana pasada”, así que la empaqueté y se la envié. Pensé que era una oportunidad demasiado buena como para pasarla por alto. (Ahora, no me vaya a escribir diciéndome que le gusta mi traje, o mi automóvil. ¡Eso sería engañoso ya que conoce mi secreto!)

Puede decir: “Joel, nunca podría hacer algo así, darle algo a alguien sólo porque me dieron un cumplido”.
Está bien, pero haga lo que si puede hacer, puede ofrecerle a alguien que lo llevará en su auto; puede hablarle a alguien para animarle; puede comprarle el mandado a una persona de edad avanzada; puede hacer algo. ¡Comience hoy mismo!

Aprenda a extender su fe haciendo algo fuera de lo normal. Si usted desea recibir una cosecha extraordinaria, siembre una semilla extraordinaria. En lugar de quedarse viendo la televisión en su casa todas las noches, ¿por qué no pasar un poco de ese tiempo haciendo algo bueno por alguien? En lugar de irse a cenar a un restaurante muy caro, ¿por qué no ahorrar ese dinero y sembrarlo? Si normalmente da un diez por ciento de sus ingresos, extienda su fe un poco y dé un once por ciento.

Cuando usted honra a Dios, Él siempre le honrará a usted, y es interesante que el único lugar donde Dios nos dice que le podemos probar en algo es en el área de nuestras finazas

Siembre un poco más de semilla y verá lo que Dios hará. La Escritura dice: “…porque con la misma medida con que medís, os volverá a medir”. En otras palabras, si usted da con una cucharita, se le devolverá con una cucharita; si da con una pala, se le devolverá con una pala, y si usa un camión de carga, ¡entonces recibirá camiones de bendiciones en su vida!

La Biblia dice claramente que “El que siembra escasamente, también segará escasamente…”. Si usted no está conforme con el lugar en el que se encuentra en la vida, incremente la cantidad de semilla que está sembrando porque el tamaño de su cosecha depende de la cantidad de semilla que haya sembrado.

Es cierto que algunas personas viven con entradas limitadas, y muy apenas logran cumplir con todas sus responsabilidades cada mes. En mi corazón tengo ganas de decirles: “Retén lo que tienes porque necesitas ese dinero”, pero yo sé que los principios de Dios son verdad, y yo sé que es crucial que las personas con más necesidad sigan sembrando.

Victoria y yo habíamos desayunado en el restaurante de un hotel una mañana y nos atendía un joven. Cuando nos trajo la cuenta, al verla, me fijé que solo contenía una nota que decía “Gracias”. Él había pagado nuestro desayuno.

Al principio yo pensé: ¡Ay, no! Qué amable, pero es un jovencito que quizá está ganando sueldo mínimo y necesita este dinero mucho más que nosotros.

Además, nuestro desayuno venía incluido en el precio de nuestra habitación en el hotel! Sólo teníamos que firmar la cuenta y sería gratis.

¡Qué dilema! Victoria y yo discutimos quedamente lo que deberíamos hacer. Ella dijo: Joel, ¿no crees que deberíamos decirle para que le regresen su dinero?”

“Pues, sí podríamos, pero no creo que deberíamos”, le dije. “Aunque queremos hacer eso, no le podemos robar su bendición porque él ha sembrado una semilla al hacer algo bueno por nosotros. No queremos sacar su semilla de la tierra y devolvérsela porque no le estaríamos ayudando al hacerlo”.

Aunque sabíamos que él tenía necesidad de ese dinero, también sabíamos que al sembrar esa semilla en la tierra, Dios se lo iba a multiplicar. Sabíamos que Dios le daría una cosecha mayor, así que aceptamos su generosidad y pedimos que Dios lo bendijera abundantemente.

Pero que quede claro que sembrar semilla no reemplaza el diezmo. De hecho, normalmente es cuando da más allá del primer diez por ciento que este principio realmente comienza a funcionar.

La Biblia nos enseña que el diezmo es del Señor, y es dedicado, consagrado a Él. Esto significa que la primera décima parte de sus ingresos no le pertenece a usted sino a Dios y se debería de entregar a su iglesia local. Cuando se queda con ella, le está robando a Dios, así que, si usted no está sembrando ninguna semilla, ¡sería bueno empezar por el diezmo!

Puede pensar Joel, no puedo pagar mi diezmo. Pero en verdad no le conviene no pagarlo porque, en primer lugar, es necio robarle a Dios; y en segundo lugar, necesita meter semilla a la tierra. Si se atreve a tomar un paso de fe y comienza a honrar a Dios en sus finanzas, Él comenzará a aumentar sus ingresos de maneras sobrenaturales. Dios se encargará de que el noventa por ciento que le queda le alcance más que el cien por cien con el que comenzó.

La Escritura dice que cuando diezmamos, Dios no solo abre las ventanas de los cielos, sino que también reprende al devorador por usted. Eso significa que Él mantendrá alejado al enemigo de su dinero, de su cosecha, de sus hijos y de su hogar.

Él se encargará de que reciba ascensos, causará que encuentre buenos precios en lo que tiene que comprar. A veces le cuidará de enfermedad, accidentes y daño que puede ser un gasto inesperado. Toda clase de bendición llega a usted cuando honra a Dios en el área de sus finanzas.

No le puede robar a Dios y esperar su bendición. Tiene que reconocer que Dios no necesita su dinero, ni su tiempo, ni su talento porque cuando Dios nos pide que demos algo, no es porque Él quiera algo de nosotros, es porque quiere que sembremos semillas en la tierra para luego levantar una cosecha. Dios sigue las leyes que Él ha establecido, y si usted no siembra, entonces no segará. Es así de sencillo. Pero si es fiel y hace lo que Dios pide de usted, Él honrará la ley de sembrar y segar.

No espere hasta tener más de lo que tiene ahora; comience ahora mismo. De esa manera recibirá más de parte de Dios. Usted siembra semilla, y luego Dios le bendecirá con más, luego siembra un poco más de semilla, y así sucesivamente, y le será incrementado, pero si no es fiel con lo poco que tenga en este momento, ¿cómo podrá confiar Dios con más?

La Escritura no es ambigua al hablar de este tema cuando dice: “Reconócelo en todos tus caminos, y él enderezará tus veredas” (te dará éxito) Si desea prosperar en sus finanzas, reconózcalo, que Él tome el primer lugar; si desea prosperar en su negocio, ponga a Dios en primer lugar.

Cuando usted honra a Dios, Él siempre le honrará a usted, y es interesante que el único lugar donde Dios nos dice que le podemos probar en algo es en el área de nuestras finazas. Si usted es fiel y le muestra a Dios que le puede tener confianza con lo que tiene ahora, no hay límite a lo que Dios hará en su vida.

Joel Osteen es el pastor principal de la congregación Lakewood Church en Houston, Texas, la cual es una de las iglesias más grande de EE.UU; según la revista Forbes y Outreach, con 30.000 miembros. Joel Osteen es catalogado como el pastor de programa inspiracional. En el 2004, Joel Osteen escribe su primer libro: Su Mejor Vida Ahora, fue lanzado por Time Warner quedando en los primero lugares de la lista de éxitos de venta del New York Times, y pronto subió al número uno. Se mantuvo en dicha lista de éxitos de ventas durante más de dos años y ha vendido más de cuatro millones de copias

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