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Cesar Castellanos

No Hay Imposibles Para Dios

Cesar Castellanos

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El Señor condujo al profeta Ezequiel a un extenso valle lleno de huesos secos dispersos sobre la faz del campo, y frente a ese cuadro impactante, le pregunto?: “Hijo de hombre, ¿viviran estos huesos?” (Ezequiel 37:3).

Dios le estaba mostrando la condicion espiritual del pueblo elegido; haciendole ver que, aunque se movian fisicamente, en su parte espiritual hacia mucho tiempo que habi?an muerto, y eran cual simples huesos arrojados sobre la faz del campo.

Luego de que el profeta hiciera una inspeccion minuciosa del lugar, el Sen?or le pregunto?: “¿Viviran estos huesos?” A lo que responde: “Sen?or Jehova?, tu? lo sabes”. Y E?l dice: “Profetiza sobre estos huesos, y diles: Huesos secos, oid palabra de Jehova?”. Dios indico? al profeta que la respuesta al problema de la nacion estaba en sus labios y que el milagro sucederia si e?l se atrevia a profetizar.

Jesus dijo: “El espiritu es el que da vida; la carne para nada aprovecha; las palabras que yo os he hablado son espiritu y son vida” (Juan 6:63). Debemos comprender que la predicacion de la Palabra de Dios tiene el poder de dar vida a los que esta?n en su lecho de muerte espiritual.

El milagro que usted anhela recibir debe verse primero en el plano espiritual; luego, a trave?s de la fe, debe dar la palabra profe?tica o la declaracio?n de la promesa.

El Apóstol Pablo dijo: “Y el os dio vida a vosotros, cuando estabais muertos en vuestros delitos y pecados” (Efesios 2:1). De una manera diligente, Ezequiel fue profetizando como el Sen?or le indicaba. Por eso dijo: “Y profetice? como me habia mandado, y entro? espiritu en ellos, y vivieron, y estuvieron sobre sus pies; un ejercito grande en extremo” (Ezequiel 37:10).

El milagro que usted anhela recibir debe verse primero en el plano espiritual; luego, a traves de la fe, debe dar la palabra profetica o la declaracion de la promesa. Pues lo que vea en el plano espiritual, podra traerlo al plano natural. Asi como Dios le indico? al profeta que la respuesta al problema de la nacion estaba en sus labios, el milagro que necesita en su familia, en su salud, en sus emociones, se encuentra en sus labios; profetice y proclame con fe lo que Dios hara.

Su nombre era Fleming y era un granjero escoces pobre. Un di?a, mientras intentaba ganarse la vida para proveer para su familia, oyo? un lamento pidiendo ayuda que provenia de un pantano cercano. Dejo? sus herramientas y corrio al lugar. Al entrar hasta la cintura en el estiercol humedo y negro, vio a un niño aterrado, gritando y esforzandose por liberarse. El granjero Fleming lo salvo? de lo que pudo ser una lenta y espantosa muerte.

Al otro di?a llego? un señorial carruaje a la granja. Un noble vestido con elegancia se presento? como el padre del chico que el granjero había ayudado. “Quiero recompensarlo porque usted salvo? la vida de mi hijo”, dijo el distinguido visitante. “No puedo aceptar un pago por lo que hice” contesto? el granjero.

En ese momento, su hijo vino a la puerta de la cabaña. “¿Es su hijo?” El noble pregunto?. “Si?” dijo con orgullo. “Le propongo hacer un trato.

Permi?tame brindar a su hijo el mismo nivel de educación que el mi?o disfrutara?. Si se parece a su padre, no dudo que crecera? hasta convertirse en el hombre del que ambos estaremos orgullosos”. El granjero Fleming acepto? y su hijo asistió a las mejores escuelas; se graduo? en la Escuela de Medicina del St. Mary’s Hospital en Londres y continuo? hasta darse a conocer al mundo como el renombrado Dr. Alexander Fleming, descubridor de la penicilina. An?os después, el hijo del noble contrajo pulmonía, ¿que? salvo? su vida esta vez? La penicilina. ¿El nombre del noble? Sir Randolph Churchill. ¿El nombre del hijo? Sir Winston Churchill.

En 1983, durante sus vacaciones en un tiempo de oración, Dios le hablo al Pastor César Castellanos acerca de construir una iglesia que pudiera crecer y llegar a tener tantas personas que por la multitud no podrían ser contadas. Un mes después en la ciudad Bogotá, el Pastor César y su esposa fundaron la iglesia, Misión Carismática Internacional que en un inicio tan solo contaba con 8 personas que se reunían en la sala de su casa. Ministerio que actualmente cuenta con cientos de miles miembros. La iglesia creció conforme al Pastor Castellanos siguió la visión de liderazgo que consistía en formar grupos de 12 discípulos. No es simplemente un ministerio con personas que asisten a una iglesia, sino un iglesia donde la gran mayoría de personas son líderes de célula. Actualmente, la influencia de una iglesia que tuvo un comienzo tan humilde en Bogotá, Colombia, se está extendiendo alrededor de todo el mundo

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